Llueve sobre mojado

las horas extrañas



19.10.05

La delgada línea roja

Sé muy bien que los límites son cada vez más blandos y remotos, sé que se corren cada día un poco más allá, y sin embargo está esa línea que no me atrevo a cruzar, una línea bien nítida rodeada de una franja brumosa en la que me permito todo, aunque todo sea tan inadmitible como lo que hay más allá del cruce.

Sé que más tarde o más temprano voy a terminar accediendo y nunca voy a dejar de preguntarme por qué lo pienso tanto, por qué me niego, por qué me resulta tan complicado elegir entre dos respuestas tan claras como son sí y no.

Y lo peor de todo es que estoy segura de que, haga lo que haga, voy a terminar arrepintiéndome sin remedio.



[Top]