Llueve sobre mojado
las horas extrañas
18.10.05
Umbral
Anoche casi sucede.
No sé por qué me dejé llevar, pero estaba decidida a que pasara de una vez y ya basta de jueguitos.
Entonces empezó el desfile, y las voces, una multitud desaforada.
anoche casi sucede, lo dejé llegar hasta el umbral y con un pie casi adentro le cerré la puerta. Estaba decidida pero no estaba ahí. No sé dónde estaba.
Me siento horrible, histérica, patética, no quiero reconocerme en esta marioneta que me devuelve el espejo.
No sé por qué me dejé llevar, pero estaba decidida a que pasara de una vez y ya basta de jueguitos.
Entonces empezó el desfile, y las voces, una multitud desaforada.
anoche casi sucede, lo dejé llegar hasta el umbral y con un pie casi adentro le cerré la puerta. Estaba decidida pero no estaba ahí. No sé dónde estaba.
Me siento horrible, histérica, patética, no quiero reconocerme en esta marioneta que me devuelve el espejo.
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